Historia De Sevilla
Con historia en Sevilla, la primera población importante en la región data de la época romana, no en vano, los romanos bautizaron esta zona como Hispalis, de ahí lo de Hispalense.
Los musulmanes la nombraron Ishbiliya, nombre que finalmente desembocó en Sevilla.
La primera población importante en la región data de la época romana, no en vano, los romanos bautizaron esta zona como Hispalis, de ahí lo de Hispalense. Los musulmanes la nombraron Ishbiliya, nombre que finalmente desembocó en Sevilla.
Pero hablar de la historia de Sevilla no se puede reducir sólo a romanos y musulmanes, tanto antes como después hay episodios importantísimos de la historia de esta ciudad. Para empezar, los tartessos, quienes fueron los primeros en asentarse aquí diez siglos antes de Cristo, ellos la llamaron Spal. Sus primeros asentamientos tenían lugar alrededor del Guadalquivir.
Posteriormente llegaron los fenicios y los cartagineses, la época de los primeros sirvió para dar vida a la ciudad, ya que los fenicios entraban a través del Guadalquivir y potenciaban el comercio. Con los cartagineses llegaron tiempos de más inestabilidad y contiendas.
Desde Roma a la Sevilla Musulmana
Ya en la época romana, Sevilla comenzó su crecimiento más importante, con las murallas construidas durante esta época. Dos siglos antes de Cristo entraron los romanos en Sevilla, llamándola Híspalis.
Junto a Híspalis, los romanos fundaron Itálica, ciudad hoy en día en ruinas, y que en esta época era la zona residencial. En la época romana, Sevilla se convirtió en una de las ciudades más importantes de Europa.
Tras los romanos llegaron los visigodos, los vándalos, que por desgracia su mayor obsesión era destruir todo lo que oliera a Imperio Romano, lo que destruyó numerosos edificios de la región, destruyó numerosas murallas y demás. Esta época duró un par de siglos, hasta que los musulmanes llegaron a Sevilla en el 712.
Sevilla fue uno de los primeros lugares que conquistaron los musulmanes, con el sur de Andalucía como acompañante. Los musulmanes se asentaron en la ciudad y comenzaron a poblarla, y a construir edificios que hoy día son historia viva de la ciudad, una ciudad que administrativamente dependía del Califato de Córdoba, no obstante era la ciudad más importante de todo Al Andalus.
La Reconquista
Ya en el Siglo XIII las fuerzas cristianas comenzaron la reconquista de Sevilla y de todo su entorno, la ciudad pasó a manos del Reino de Castilla el 23 de noviembre de 1248, reinando Fernando III de Castilla. Con Alfonso X Sevilla, junto a otras ciudades como Murcia o Toledo fue rotando la capitalidad, de la época musulmana quedó la Torre del Oro y la Giralda.
Con los Reyes Católicos, Isabel y Fernando, y el Descubrimiento de América, Sevilla pasó a ser una ciudad muy importante en el panorama europeo, una ciudad universal, moderna, y su puerto se convirtió en uno de los más importantes del mundo generando riqueza con el comercio, máxime cuando Sevilla se convirtió en el principal puerto que mantenía un importante comercio con América.
Esta época dio lugar a la Edad de Oro del Reino de Castilla, y por supuesto, a la edad de oro de Sevilla, ciudad que ve como se asienta la economía, aunque una serie de epidemias dejó a la población bastante mermada.
Ya en la época más contemporánea de la ciudad, Sevilla vivió la invasión francesa a principios del Siglo XIX, invasión que duró poco, en 1833 se crea la provincia administrativa de Sevilla, bajo el reinado de Isabel II, se construyen fábricas, industrias, la clase burguesa comienza la construcción de viviendas, de zonas residenciales, lo que conlleva también el derribo de murallas milenarias.
Monumentos Historicos
Torre Del Oro
La Torre del Oro de Sevilla es una torre albarrana situada en el margen izquierdo del río Guadalquivir, en la ciudad de Sevilla, junto a la plaza de toros de la Real Maestranza. Su altura es de 36 metros.
Posiblemente su nombre en árabe era Bury al-dahab, en referencia a su brillo dorado que se reflejaba sobre el río.
Durante las obras de restauración de 2005, se demostró que este brillo, que hasta entonces se atribuía a un revestimiento de azulejos, era debido a una mezcla de mortero cal y paja prensada.
Es una torre formada por tres cuerpos, El primer cuerpo, dodecagonal, fue construido entre 1220 y 1221 por orden del gobernador almohade de Sevilla, Abù l-Ulà.
El segundo cuerpo, también dodecagonal, fue mandado construir por Pedro I el cruel en el siglo XIV.
El cuerpo superior, cilíndrico y rematado en cúpula, fue construido en 1760 por el ingeniero militar Sebastián Van der Borcht.
Fue declarada monumento histórico-artístico en 1931 y ha sido restaurada varias veces.
En la Edad Contemporánea fue restaurada en 1900, entre 1991 y 1992, en 1995 y en 2005.
En su conservación ha sido importante la labor de la Armada. Se encuentra en buen estado de conservación y alberga el Museo Naval de Sevilla
La Giralda
La Giralda es la torre y el campanario de la Catedral de Sevilla.
Destaca por su altura de 104 m, lo que la hace visible desde gran parte de la ciudad.
Su base cuadrada se sitúa a 7,12 m sobre el nivel del mar, teniendo 13,61 m de lado.
Fue construida a semejanza del alminar de la mezquita Kutubia de Marrakech (Marruecos), aunque el remate superior y hermoso campanario que eleva y estiliza su estructura, es renacentista.
Las obras se iniciaron en el año 1184 bajo la dirección del arquitecto Ahmad Ben Baso.
La torre tenía una altura de 82 m. Según cuenta el cronista Ibn Sahib al-Salá, las obras se concluyeron el 10 de marzo de 1198, con la colocación de cuatro bolas de bronce dorado en el remate superior de la torre.
A raíz de un terremoto ocurrido en 1365 se perdió la antigua esfera original de cobre que la coronaba.
En el siglo XVI, se añadió el cuerpo de campanas a cargo del arquitecto Hernán Ruiz, que además fue encargado por el cabildo catedralicio, para que el nuevo cuerpo tuviera un remate en forma de estatua que representa La Fe.
La estatua fue instalada en 1568. La palabra giralda proviene de «girar» y significa «veleta de torre que tiene figura humana o de animal».
Con el paso del tiempo, ese nombre pasó a denominar a la torre en su conjunto, comenzándose a conocer a la figura que la corona como «el Giraldillo
La Catedral
La Catedral de Santa María de la Sede de Sevilla es la catedral gótica cristiana con mayor superficie del mundo. La Unesco la declaró en 1987, junto al Real Alcázar y el Archivo de Indias, Patrimonio de la Humanidad y, el 25 de julio de 2010, Bien de Valor Universal Excepcional. Según la tradición, la construcción se inició en 1401, aunque no existe constancia documental del comienzo de los trabajos hasta 1433. La edificación se realizó en el solar que quedó tras la demolición de la antigua Mezquita Aljama de Sevilla, de la cual se conservan el alminar (la Giralda) y el Patio de los Naranjos.
En el año 2008, la investigadora de la Universidad de Cantabria Begoña Alonso Ruiz encontró el plano más antiguo que se conoce de la Catedral de Sevilla en el Monasterio de Bidaurreta de Oñate (Guipúzcoa), el cual fue realizado alrededor de 1490.
Este plano, una vez estudiado, ha aportado importantes datos sobre la construcción del edificio.
Uno de los primeros maestros de obras fue Maese Carlín (Charles Galter), procedente de Normandía (Francia), que había trabajado previamente en otras grandes catedrales góticas europeas y llegó a España según se cree huyendo de la Guerra de los Cien Años.
El 10 de octubre de 1506 se procedió a la colocación de la piedra postrera en la parte más alta del cimborio, con lo que simbólicamente la catedral quedó finalizada, aunque en realidad siguieron efectuándose trabajos de forma ininterrumpida a lo largo de los siglos, tanto para la decoración interior, como para añadir nuevas dependencias o consolidar y restaurar los desperfectos ocasionados por el paso del tiempo, o circunstancias extraordinarias, entre las que cabe destacar el terremoto de Lisboa de 1755 que produjo únicamente daños menores a pesar de su intensidad.
En estas obras intervinieron los arquitectos Diego de Riaño, Martín de Gainza y Asensio de Maeda. También en esta etapa Hernán Ruiz edificó el último cuerpo de la Giralda. La catedral y sus dependencias quedaron terminadas en 1593.
El Cabildo Metropolitano mantiene la liturgia diaria y la celebración de las festividades del Corpus, la Inmaculada y la Virgen de los Reyes. Éste último día, 15 de agosto, es también la fiesta titular del templo, Santa María de la Asunción o de la Sede, y se celebra con solemne procesión de tercia y pontifical.
El templo acoge los restos mortales de Cristóbal Colón y de varios reyes de Castilla: Pedro I el Cruel, Fernando III el Santo y el hijo de este, Alfonso X el Sabio.
Casa de Pilatos
La construcción del palacio se inició en 1483, por iniciativa y deseo de Pedro Enríquez de Quiñones (IV Adelantado Mayor de Andalucía) y su segunda esposa Catalina de Ribera, fundadores de la Casa de Alcalá.
La obra se levantó sobre varios solares que habían sido confiscados por la Inquisición.
El fallecimiento en 1493 de Pedro Enríquez, llevó a que Doña Catalina fuese la encargada de acometer la configuración inicial del palacio.
p>Su hijo Fadrique Enríquez de Ribera y su nieto Per Afán de Ribera y Portocarrero ampliaron y completaron la decoración de la Casa.Fadrique Enríquez (primer Marqués de Tarifa) fue un noble a caballo de la baja Edad Media y la modernidad, representada por el Renacimiento.
Entre los años 1518 y 1520 realizó un viaje de peregrinación a la ciudad santa de Jerusalén, en el que atravesó toda Italia, y en el que quedó profundamente impresionado del arte renacentista que imperaba en las ciudades italianas.
A su regreso trasladó esas maneras renacentistas que había observado a la Casa de Pilatos, combinando el estilo renacentista italiano con el mudéjar sevillano, en las ampliaciones que realiza del palacio, ocupando varios solares anexos al mismo.
Per Afán de Ribera, sobrino y heredero de Don Fadrique, fue un gran coleccionista de arte que acopió durante su estancia como virrey de Nápoles, realizó reformas entre 1568 y 1571 que acogieron su vasta colección
Real Alcázar de Sevilla
El Real Alcázar es un palacio que ha vivido distintas etapas en el tiempo, desde finales del siglo XI hasta nuestros días y que desde sus muros ha contemplado la influencia de las distintas culturas que han pasado por Sevilla.
El Alcázar es fiel testigo de la historia de Sevilla, marcada por la diversidad de culturas y los legados que estas han dejado en nuestra ciudad. Pasear por sus veredas extendidas de naranjos y mirtos nos transporta a otro momento, a otra época, que sin duda han marcado la trayectoria de nuestra ciudad.
El conjunto del Real Alcázar de Sevilla tiene su origen en la evolución que la antigua Hispalis romana, la Spali de tiempo de los godos, experimentó durante la Alta Edad Media, cuando la ciudad pasó a denominarse Ixbilia. Y más concretamente a comienzos del siglo X, en el momento en que el Califa de Córdoba Abderrahmán III an-Násir ordenó, en el 913, el levantamiento de un nuevo recinto de gobierno.
La conquista castellana del territorio en 1248-49 dotó al Real Alcázar de la condición que permanece hasta nuestros días: sede de la Corona y ámbito del poder municipal de la ciudad.
Se levantaron entonces, sobre las bases anteriores, en una integración histórica de culturas que forma parte de la misma esencia de Sevilla, palacios como el Gótico, en el que Alfonso X plasma las concepciones del nuevo marco cultural en el que se ha integrado la ciudad.







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